Un estudio sobre la salud mental de los adolescentes revela un cambio de rumbo durante la pandemia

RESUMEN

Los jóvenes con problemas de salud mental mejoraron durante la pandemia, pero los que tenían una buena salud mental sufrieron un empeoramiento considerable, según revela una nueva investigación.
Los investigadores de la Universidad de Lancaster, en colaboración con la Universidad de la Columbia Británica (Canadá), han elaborado un informe con los primeros datos representativos a nivel nacional sobre el impacto de la pandemia de COVID-19 en la salud mental de los adolescentes del Reino Unido.

Los adolescentes (de entre 10 y 16 años) con una salud mental mejor que la media antes de la pandemia experimentaron un aumento durante la pandemia de los problemas emocionales y de conducta, de la hiperactividad, de los problemas para relacionarse con sus compañeros y amigos, y una disminución de sus tendencias prosociales, como ser solidario y estar dispuesto a compartir y ayudar a los demás.
En cambio, los adolescentes con una salud mental peor que la media antes de la pandemia experimentaron cambios opuestos, posiblemente porque el hecho de pasar más tiempo en casa bajo la supervisión de los padres evitó comportamientos como las peleas o el acoso.

El estudio publicado en la revista Journal of Adolescent Health, también señala considerables desigualdades en el impacto entre los grupos sociales, demográficos y económicos.

Los jóvenes de familias vulnerables, monoparentales, con un solo hijo y con menos recursos económicos, experimentaron un deterioro de la salud mental mucho mayor durante la pandemia. Los que vivían en hogares monoparentales experimentaron un mayor deterioro del bienestar social, que se reflejó en un mayor aumento de los problemas para relacionarse con los compañeros, así como en sentimientos de soledad. La presencia de otros niños en el hogar ayudó a proteger a los adolescentes del impacto adverso de la pandemia en el bienestar emocional y social.

El impacto de la pandemia en la salud mental de los adolescentes también varió según la posición socioeconómica de los padres. Los jóvenes con padres de altos ingresos experimentaron una mayor reducción de los problemas de conducta y un menor aumento de la hiperactividad y de los problemas para relacionarse con los compañeros, en comparación con los de familias de bajos ingresos.

La investigación también mostró que, aunque es poco probable que los adolescentes contraigan la COVID-19 o enfermen gravemente como consecuencia de su contagio, los síntomas de la COVID-19 y la enfermedad de los miembros de la familia pasaron factura al bienestar social de los adolescentes.

Los resultados subrayan la necesidad de ir más allá de un enfoque único y adoptar un apoyo de salud mental adaptado a los adolescentes y medidas específicas para mitigar las desigualdades en el impacto de la pandemia sobre la salud mental.

Fuente periodística: Univadis

Referido de https://psiquiatria.com/corona-virus-covid-19/un-estudio-sobre-la-salud-mental-de-los-adolescentes-revela-un-cambio-de-rumbo-durante-la-pandemia/

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